Alrededor de 200 perritos fueron salvados antes de la llegada del huracán a Quintana Roo, gracias a la colaboración de un albergue, el gobierno y la iniciativa privada.
El refugio Cachorrilandia ubicado en Cancún, en un noble gesto humano, se encargó de resguardar a cientos de lomitos durante el paso de Beryl, donde todos estuvieron a salvo a la llegada de este fenómeno.
Asimismo, las autoridades estatales abrieron tres refugios temporales para animales de compañía.